
¿Cómo sería el mundo con países y ciudades blindados?
¿Cuánto podremos soportar viviendo desde nuestras casas? ¿Perderemos nuestra capacidad de socializar sin miedo?
¿Cómo sería el mundo sin besarse, tocarse o tomarse las manos? ¿Los ojos tomarían el poder para expresarnos en una sociedad de bocas enmascaradas?
¿Qué pasará con los amantes furtivos?
¿Por qué cayó el precio del cobre frente a esta amenaza y el de los farmaceúticos subió?
¿Alguien conoce a algún enfermo de influenza porcina?
¿Qué tan real es esta inminente pandemia?
¿No es otra arma para patear en el suelo a nuestra alicaída economía y los países vulnerables?
¿Podrá ser el golpe de gracia para este sistema económico que nos ha llevado a acrecentar las brechas? ¿Será el comienzo del fin de los valores sociales vigentes?
¿Tendremos, por fin, que sacrificar a Babe, el cerdito valiente, como cuna de todos los males?