En las palabras del poeta Daddy Yankee: “modelame así, dame la primera pose… posa, posa, posa”
Tengo esta canción en la cabeza hace unos cuantos días ya y no puedo dejar de cantarla. Curioso si tomamos en cuenta que no soy una persona que se caracterice por su predilección por el reggeaton y los ritmos tropicales. O sea, convengamos que lo paso mal en Fiestas Patrias si voy a una fonda, o que cuando tocan reggeaton en un matrimonio, tiendo a sentarme… bueno también depende de la cantidad de copas que haya ingerido.
La cosa es que hoy sobre todo me siento muy liviana y graciosa, sé que la recomendación viene de cerca, pero bajo mi punto de vista hoy todo es un chiste y todo fluye y todo es risas. Me encanta.
Para quienes me conocen no es un misterio que mi humor es un tanto retorcido y sólo de muestra, dos de los momentos más desubicados para encontrar algo gracioso.
Hace largos años ya, cuando vivía en México, una niña contaba muy emocionada la experiencia de una tía que había tenido sixtillizos (me estoy sintiendo mal de sólo acordarme) y lamentablemente, porque en sí fue una tragedia, todos murieron. Lo primero que pasó por mi cabeza fue la canción de los 10 perritos… atroz. Peor aún fue cuando le conté a mi mamá y ella también se rió, o cuando le conté a mi Tata y pasó lo mismo, sumándole una cuota de orgullo en su mirada cuando le contaba… estamos pitiados de familia.
Al fallecer mi Tata, el mismo que se reía de estas cosas, durante el entierro, por alguna razón el ataúd no cabía en el mausoleo de la familia. Éste es bajo tierra y arriba es un jardín con una escultura de su hermana, es muy linda la verdad. El asunto es que el lugar que habían escogido para él estaba en una posición tal, que no daba el ángulo para entrar el cuerpo. A mis primos y a mí nos empezó a bajar el ataque de risa, tras cada intento las risas aumentaban. Tuvieron que sacar a mi abuela de ahí y recuerdo ver en las miradas del resto de los presentes, cierta incomodidad. Horas más tarde, el Huevo, un amigo que fue al funeral, me preguntó: Ale, ¿de qué se reían? Todos pensamos que estaban locos…
Y puede ser, estoy algo loca porque me río de cosas que son oscuras y vetadas para el humor, muchas veces me dicen que uno no se puede reir de ciertas cosas, pero quiero aclarar que no me río de la desgracia, es como ver una película, no sé como explicarlo, sólo me da risa. Claramente la muerte del Tata fue terrible para mí, pero no imaginaba que su vida llegara a su fin sin una escena como esta, no podía haber mejor despedida.
Y así me he reído todo el día, de cosas que me pasan porque precisamente ya pasaron y sinceramente es mejor terapia reir que llorar.
Tenía metida en la cabeza en este mismo minuto la misma maldita canción “posa, posa, posa” y ya no aguantaba más y tuve que buscar la letra y llegué acá… solo por curiosidad lo leí.. ja.. y debo reconocer que me he reído bastante…
También tengo esa sorprendente capacidad de explotar con la más sincera carcajada, en los momentos más trágicos de la vida.
Notable la analogía de “yo tenía sextillisos, y uno….”.. me reí mucho… es que la vida es tan graciosa…
En fin, solo para aportarte una historia graciosa de funeral…
En mi familia tb sufrimos esta extraña patología de reírnos sin parar de eventos fortuitos y trágicos, y en los funerales no es la excepción… todo partió hace mucho años cuando un bisabuelo murió, en pleno funeral lleno de lágrimas, su hermano fue a despedirse con el último adiós, y para su mala suerte tropezó y calló de cabeza en el mismo hoyo donde enterraban al difunto. Murió instantáneamente y ni te imaginas el jaleo que se armó… además de quitarle todo protagonismo al hermano muerto, dejó grabada en la genética de toda mi familia que a los muertitos hay que despedirlos de lejos, sino te llevan contigo. jaja.. y ni te imaginas los ataques de risa que saltan cuando alguien se tropieza en un funeral o se acercan mucho al ataúd.
Sigue con esa alegría…
Tendrás ke anexar a tu comentario la letra de la cancioncita esa porke yo también llegué acá buscandola…en cuanto a lo ke cuentas refleja tu forma de enfrentar la vida. Ante hechos tragicómicos por un lado hay gente ke simplemente no ve lo cómico, por lo general se trata de gente ke va amarga por la vida y estamos los ke si vemos lo cómico, concientes de ke se trata de una situación en la que podría ser nada empático reir…pero da risa igual y si uno la awanta aún más risa da…ke culpa tiene uno de tomarse la vida con humor…
saludos