Lucho contra el sobrepeso, hoy obesidad desde hace casi 20 años. Fue en esta cantidad de años que amasé con y sin pudor una excelente barrera de kilos para alejar cualquier cosa. Desarrollé físicamente una excusa en el inconsciente para no atreverme a vivir tanto lo más absurdo como lo complejo.
La gordura es una enfermedad, es la parte física de algo que nos pasa en el plano emocional. Si, claro que hay casos que alguna enfermedad nos hace un flaco favor, pero creo que ser gorda, y no me refiero a dos o cuatro kilos de más, tiene que ver con alguna incapacidad de desenvolvernos en el medio. Algo que nos paraliza porque no sabemos como enfrentarlo, entonces urdimos un plan fantástico en el que ponerse un traje de carbohidratos y azúcares, nos hace invisibles afectivamente para otros, en mi caso, o en el tema profesional, familiar, entre otros.
Mi experiencia personal está recién haciendo impacto en mi consciente. Al igual que las anoréxicas mirarme en el espejo era a través de un velo que distorsionaba mi realidad, viéndome más grande cuando estaba normal y más delagada cuando definitivamente no lo era. Dimensionar el tamaño de mis muslos o mis brazos en su realidad fue una experiencia compleja de asumir. Veo mis pantalones y me digo oh! qué grandes son. Pero lo peor es que una se cuestiona cómo no fue capaz de ver esto antes, cómo dejó una crecer su cuerpo, cómo teniendo una alta estima de su cerebro, no quiso ni respetó el envase.
No es fácil ser gordo en Chile, tal vez en ninguna parte, sobre todo cuando somos un país en que el diferente es castigado y recuerden que no sólo las palabras hieren.
Yo, por suerte y gracias a una chispeante personalidad,
nunca tuve muchos problemas para sociabilizar o que me sintiera discriminada en algún sentido, más allá de las tonterías colegiales, que tampoco fueron muchas y creo que no marcaron mi forma de ser a lo largo de mi crecimiento. Pero que pasa con aquellos gordos que a parte de no quererse mucho ellos mismos, sienten el desprecio del mundo que los rodea. Como ven no es sólo meterse comida a la boca y ya.
También es tema el darse cuenta que apesar de que una no fume, no tome como loca y no me gusten las drogas, se tiene una adicción terrible a la comida y la capacidad que esta tiene de llenar vacíos, huecos que una se ha autoprovocado. Que una puede pasar dos semanas comiendo excelente, equilibrado y algo pasa que sentimos la enorme necesidad de comer algo dulce y salimos a comprar y podemos comernos un sahne nuss grande en cinco minutos. Y eso que yo no soy un caso extremo de comedora compulsiva.
Entonces vean como funciona este círculo perfecto: Le tengo pánico al compromiso, al dejarme caer en alguien y que depronto me suelten. Entonces qué hago? Como. Claro, es LA forma de afearme y hacerme poco atractiva a los hombres, así no me buscan (lo cual tan real no es tampoco). Perfecto sigo comiendo, entonces la falta de amor se transforma en vacío que sólo puede ser llenado (en este fuero interno) por comida. ¿Captan para donde va la cosa?
La gordura puede confundirse con cobardía, con flojera y con baja autoestima, pero puede ser todas, algunas o ninguna de estas alternativas y ese es el trabajo que un gordo aspirante a normal tiene que hacer, perdonar(se) y encontrar(se) aquellas razones para poner tantas trabas entre el universo y uno. El sentir y creer que se puede enfrentar al mundo con 30 kilos menos, y que gorda o flaca me pueden dejar caer y el porrazo no ha matado a nadie.
Es creer fehacientemente en una solución distinta a lo que nos preocupa o da miedo, porque finalmente ser gordo es una cuestión de salud más que de vanidad, que si bien a mi encataría ponerme tal o cual ropa y entrar a una tienda sin que la tontona que atiende me mire con cara de aquí no vas a encontrar nada, el asunto es dormir bien, caminar o hacer deporte sin tener dolores o lesiones, no preocuparse por la insulina, el colesterol y los triglicéridos entre muchas otras patologías que aumentan su probabilidad de aparecer si no se tiene un control del peso.
En lo personal bajar de peso es tomar el control de mi vida, es no tener donde esconderme y tener que vivir lo que necesariamente quiero estar viviendo ahora. ¿Fuerte no?

Amiga, no puedo quedar indiferente luego de haber leido tus pensamientos y por sobre todo haber compartido un par de horas increibles luego de muchos anos…….
Podria decir que no esperaba menos de ti ? a pesar de que sientas que tiempo pasado fue tiempo sin trascendencia, creo que no necesariamente cada detalle tiene que tener valor especial. Tu conjunto te hace total. Tu historia te refleja . Has estado consciente de cada paso que has dado. Si bien a veces no se le toma el peso a todas las cosas, no significa que hayan pasado en vano. Me llena el corazon saber que estas con una postura tan pura frente a la vida. Muy dificil de encontrar en estos tiempos. Me irradiaste con tu energia. Esa que no se siente en la vida cotidiana.
Te envio un aliento para que sigas avanzando en tu desarrollo personal. Ojala todos alguna vez ( o siempre) nos demos el tiempo de analizar que pasa con nuestro yo interno.
Una amistad que sigue creciendo !!!!!!!!!!!!!!!!
Pilar
Liiinda!
Sólo una aclaración, todo lo que haya pasado me hace la que hoy soy. Para nada lo veo como algo sin trascendencia. Por cierto, también lo pasé muy bien contigo y la Rafa, realmente el tiempo voló, como cuando éramos chicas. Muy feliz. Nos vemos pronto
aleli,
lo que más recuerdo, a la distancia en tiempo y espacio, es tu forma de reír. Tienes la capacidad de contagiarme la carcajada más franca y absoluta, y de pronto me cuesta imaginarte en este proceso confuso que has vivido en los últimos años; pero de pronto no me cuesta saber que sigues creciendo y que la comedia sigue siendo parte de tu vida.
Ale, no había leído esta entrada de tu blog… Me sentí emocionada por la honestidad de tus palabras, ya sea el sobrepeso o cualquier otro “issue” que no tengamos resulto en nuestras vidas, es difícil exponerlo y aceptarlo. Te admiro por tu claridad, tu franqueza y tu fuerza. Es hermoso conectar con emociones de otros que también nos reflejan… nos hace sentir cerca, no sólo como amigas, sino como humanos. Sí hay ojos y palabras al otro lado…
Te quiero!
Encontrar este post en este momento me ha echo pensar en muchas cosas, creo que estoy en la misma situacion que estabas tu, no se cuanto tiempo tiene este post, pero es sencillamente increible la empatía que he sentido mientras lo leia…
Me gustaría poder hablar mas contigo si es posible, tengo 18 años y estoy sumida en ese bucle que entre no se cuando, no se donde estoy ya… ni tampoco se a quien recurrir ni qué es lo que debería hacer ahora… que abrí los ojos.
[...] 4 02 2011 Hace casi tres años, escribía sobre la gordura, sobre la mía obvio y las reflexiones que una cuasi operación me habían [...]
Bella, no sé por qué la vida nos puso cerca, o nos encontró. Y ayer entre tuit y tuit no alcancé a poner en cómo con mi capa de grasa evitaba convertirme en mujer, y cómo al sacármela estás exponiendo esa parte más interna y por qué no, más fragil de ser tú misma sin ningun disfraz.
Ser una nueva flaca pasando por todos los estados (me fui al chancho y la adicción por comer la cambié por la adicción de no comer) haberme convertido en madre y estar afrontando de a una las cosas que no me habia atrevido a enfrentar como vivir sola, preocuparme de que voy a hacer con mi vida, las relaciones de pareja, o tener control sobre mi vida si lo queremos llamar de alguna manera, me ha sacado la hembra que tengo dentro, (en el sentido más puro de la biología) aceptando todo lo falible que puedo ser o lo bien que puedo manejar algunas situaciones, hasta me sorprendo en mi fase de coquetear a diestra y siniestra espontáneamente. Me gusta como soy ahora, y tal vez es un proceso doloroso que tengo que seguir viviendo, pero me encanto a mi misma!
Me encantó tu columna vecina, un abrazo enooorme.
B